En el aire puro he oído hablar
y cantar a los muertos
Era una armonía tenue,
inmaterial, levísima
Calmo gorjeo de pájaros ciegos
Al suave son
danzaban las criaturas nocturnas
su canto melodioso
liberaba de los desiertos humanos
como de unas cadenas
Vagaban lobregas sus notas
al claro de luna,
conglutinadas entre sí. Nunca
supe si este simulacro de cántico
fué proferido desde tiempos antiguos
o sonó por única vez, decía
"Seguí el trino que viene de la noche
y a la noche se encamina, encontra
el salto de Léucade"
y decía: "aquí se juntan todas las lágrimas"