24 marzo

Ya no caminamos sobre piedras

Ya no caminamos sobre piedras,
sino sobre nombres que esperan ser
leídos: Sol, Estrella, Fuego, Agua,
        Rocío, pie que camina
         escondiéndose furtivo

    La materia deja de ser inerte
   para que podamos, al menos,
            rozar su presencia.

       Copas, Vasijas, Coronas,
               Tronos, Zafiro...
Necesitamos poner nombres para
              no morir de frío.

boca oscura, labios nieve.

 Labios duros de la boca oscura,
               labios nieve.

No queda nada que pueda morir.
La diferencia sútil, es abismal.
     La angustia desaparece.

    No hay límite que perder.
— la disolución violenta acaece.

La mano que antes tendía, alcanzaba,
          se aferraba, temblaba
           — ahora descansa.
              No busca nada.
  Por siempre posada no teme nada.

23 marzo

Un bloque de luz sin costuras

Un bloque de luz sin costuras
  lleva muerto miles de años
        y sigue llegando. 

   El caracol guarda el sonido
     del mar que ya no existe
   -visión sin velos de una voz
       que ya no tiene boca-

       Una luz blanca a través
de un prisma: manifiesta colores
distintos sin dejar de ser la misma.

Que no regresara más tarde de media noche

 -Que no regresara más tarde
          de media noche
   -Había dicho la madrina-
    dilacerando con látigos
     hasta los huesos a los
       ratones- caballos y
    a los lacayos- lagartos 

                   . . .

   La muerte no es un muro,
             es una puerta
    - había dicho la madrina-

Recuperaría acaso la antigua forma,
        huyendo despavorida,
       sobre las cenizas frías?

En la inconsciencia de lo creado

En la inconsciencia de lo creado
  una aproximación graduada,
    ceremoniosa se acerca
       sin implicar materia,
       partículas, presencia

Un suspiro, un giro del corazón
in articulo mortis, es suficiente.

Para verte. Para oírte. Para tocarte,
        triste de la tristeza
   para oler la propia ausencia.

no se muere hacia la nada

La oreja está adentro, escuchando
el río secreto. Las rocas crecen afiladas.
Las algas se alargan en la oscuridad
         como vísceras aceradas .

   La oreja está adentro sin saber
    que no se muere hacia la nada.

   Antes de que la Rosa se formara,
     tuviera nombre, se marchitara

      Antes de que existiera el ojo,
             el límite, el mapa.
 Un imán reordena las piezas rotas
  -como se lleva a un hijo dormido_
           hasta transfigurarlas

17 marzo

La ciudad se llenó de horror

La ciudad se llenó de horror, y
los vivos envidiaban a los muertos

Los antropófagos de Buenos Aires
paseaban por el puerto

Los buzos buscaban en el fondo del río.
Aferrándose a nada
                                el terror los sanaba.

Cortejo nupcial y cortejo fúnebre.
La sombra de la muerte
                   está a punto de ser ungida.

príncipe de algo que ya no existe

 — príncipe de algo que ya no existe,
navegante de lo invisible-
en la noche transinvernada-
la tiniebla se vuelve herida abierta


Los nombres no separan
las cosas de su sombra.
Una piedra al fondo de un pozo
se hunde sin que nadie pueda verla —


sangrando en tiempo real
el fin no es simple final.
oficia solo, en la noche,
sobre su propio fondo
la deuda de nuestra fragilidad

A solas en un cuarto con un libro

Hetero¬doxos y excomulgados
solitarios e inconformes,
el subsuelo en las catacumbas aéreas


                                                animan 


El centro de la mente cae hacía
el centro del mundo y éste
hacia el centro del abismo


La nada es un malentendido del lenguaje

por donde se escapa 

el alma


                                                de oídas 


El triste cierra los ojos para siempre.
La malevolencia es tormentada.
Las agonías de Swann

 

                                    breve llamarada


La tinta del pulpo se vuelve
contra ella misma


                                                   ficticia 


-el mendigo se deja lavar
 los pies por el Rey-


                                                sin edad


A solas en un cuarto con un libro
con sangre fresca y ojos nuevos
dialogamos con los muertos
el signo escrito


                                               sin habla

11 marzo

Todos amaron lo imposible. Todos perdieron

Todos amaron lo imposible.
Todos perdieron.
Moldes de barro esculpen en piedra.

Las máscaras que el alma prueba
cuando no sabe que todo rostro entenebra

Carpintero de mundos-
nadie es huérfano.
La unidad de toda multiplicidad
busca síntesis de vuelo

Otro Lucero, otro ser del límite

Otro Lucero, otro ser del límite
se incluye en ese ocaso— 

Ni azul de noche, ni rojo de tarde.
El violeta es el color exacto del
umbral.

-Fuente de fuentes
orienta en la oscuridad tus Odres

-He de beberte despacio
con labios que no saben cómo

Perdido en el tiempo,
algo demasiado desmesurado 
para sus propios bordes