Hay un Paréntesis del Universo.
Un desgarro cósmico,
un cuervo en el desierto.
Las aves se quedan quietas, esperando.
El mar que se retira hasta
hacerse invisible,
Como un gran vórtice agonizando.
Adiós cohesión de los átomos,
la materia clama su letanía
Cometa Halley, cuerpos sidéreos,
imperios, mera cacofonía.
No hay escape para la anatomía,
ya sea polvo o fibra viva.
Un estridor de ciclón
acelerando el reloj,
todo el ambiente supurando peste.
Se apagan las velas de los altares,
nada da sombra, el refugio zozobra.
Ciudad de la podredumbre
ríos hinchados de cadáveres
de animales y humanos
vomitando fango.
Espanto que quiebra los huesos,
los cuerpos deshaciéndose decesos.
El llanto que limpia, el llanto que calcina.
no se puede medir en votos o en divisas.
El náufrago se aferra a un madero ardiendo,
refleja la fealdad de todo lo que ignoró,
filtrándose a través aterrador,
el dolor que lo devoró.
Salen las osamentas amarillentas,
los sepulcros revientan.
testigos mudos de lo que el hombre
hizo con el Amor.