23 marzo

tu sombra y la mîa

Sauce siniestro, tus hojas cortan
el sol como la noche, tus hojas de
otoño moribundas sin movimiento se
adhiéren a las ramas que más quieren

Ocultame bajo tu sombra, que aterida
parece volcar sobre mí su solombría
el vino negro, cuajado y esquelético
de la vida vencida que huye espavorida

Esperando el solsticio

Se ha escupido frente a la faz de tu hogar 

En las cavernas del océano y
la tierra donde el viento es ajeno
y el agua no agita
Se marchita la aflicción
sobre la arena
cada vez que la lluvia trepita

Se ha escupido sobre la risa de tu hijita

Eco, voz sin cuerpo, de las confidencias testigo
Compañera de los solitarios
Mendiga del mendigo

Designio de nieve derretida acaso
un poco de lluvia caída de los cielos
se vertía sobre tu vaso

He maldecido tu frente, tu vientre, tu vida 

Del espíritu en el barro
flota el propio corazón
En ese bosque umbrío
donde el macho
cabrío se faena

Se ha escupido sobre tu descendencia 

Grande es en sí mismo
el brutal sacrificio
Y nosotros mitad
polvo mitad cyborg
creyéndonos los dueños
esperamos el solsticio

20 marzo

La pared pascaliana (para A.P)

 Pedimos la muerte
 o invocarla es otra cosa?
(Declamación silenciosa) 

Vení dulce muerte,vení por favor
muerte escondida
muerte afrontada por la
muerte temida y soslayada
Sentí mí voz fría en el frío
desde fondo de los fondos

Todos llevamos
una sonámbula adentro,
es el lado nocturno del alma
quién la llama

La sonámbula conjurada,
hipnotiza a quien hipnotizarla
se esperaba
Separando de lo humano
lo que de lo humano se separa 

(El miedo se disolvía como velas negras que se derretían...)

Rompe la dualidad
cuando se te acerca y
de la prosaica realidad
ella te despierta

La ausente había estado siempre, 
aunque entre nosotros no sonaran
las campanas
La vida cobra sentido al callar
como el niño cuando
en un caracol oye todo el mar

↔ boda química

El amor es el enlace de dos poesías atadura de dos ensoñaciones lunares que en un mismo onirismo interno se entretejen:

Un árbol perdido en la soledad, soñador exangüe y peregrino
dormita bajo la nieve fríamente...

Sueña con una palmera, sirena en medio de la arena, perdida en la soledad del desierto ardiente

Ella adormecida sobre la invernada copa del árbol muriente antes que de rosas negras su fuste se ensangriente 

ha hecho crecer rosales por todo lo alto hasta que sus exuberantes palmas que el sueño de muerte ensalma vinieron a nacer como rosas siempreverde

amapola

Las amapolas
nos acompañan
toda la vida
cambiando en algo
su ser cambia el
nuestro también
Cuando van de la
pristina porcelana
a la viscosa
sangre coagulada

Amapola un
soplido te deshoja
y mal sujetas tus
pétalos dolorosa
Al igual que nosotros
cuando caemos
umbela de bengala
demasiado bondadosa
prosternada y suplicante
tu plegaria
piadosa

La gran ala de tu
impulso me aligera
a precipitarme de cabeza
Hace las veces de antera*
salto de la luna nueva
kamikaze que acelera
Sueña entera tu caída
de kamikaze en vela
en tu genealogía tan somera
sos mi hermana de quimera



*es la parte de la flor que
 produce y libera polen

18 marzo

horizontes de hiedra

De tanto andar solitarios
entre libros
mis ojos resecos, rojizos,
se suicidaron antes que yo
no queriendo ser esclavos
de un esclavo 

Sus tristes bolsitas vacías
arrastradas por las breñas giran
en los terrenos baldíos
donde a ráfagas, el viento es
director del funeral,
entre ladridos de perros sarnosos
desacordes terribles de
sombrías aves nocturnas 

Pobres mis ojos arrancados pedazo
a pedazo, desde que de las
cuencas sangrientas han saltado
vagando errantes van
como bichos pisoteados

Aprendiendo a leer un lenguaje
de otro mundo
a través de oscuras brechas
que sobre el azul ostentan
bordados granulados,
horizontes de hiedra *

Mis ojos, pobres ojos frenéticos!
Hijos de la mirada efímera, quisieron
ver otra cosa fría... fría!...
De la torpe mortalidad
ningún color conservan
embelleciendo así, lo que no era bello

Siguen al rostro de la
noche apuntando y a las estrellas
y a la luna, que cubiertas
con un manto,
de su brillo reluciente
también se van vaciando


*En algunas culturas, la hiedra representa la inmortalidad, ya que además de poder vivir mucho tiempo, continúa creciendo incluso después de que la planta original haya muerto

fantasmalización

Un sin fin de líquidas
montañas innumeradas
Precipicios perpendiculares
desaparecen en el cruce
de nubes innumerables

Debajo del dosel sobre los altares
vacíos, hierven las nieblas
Un océano náufraga entre
la catedral y las ruinas paganas

Bocas de cueva
vaporosas puertas misteriosas
Ya no hay necesidad de
frutos y aladas serpientes
Las puertas de la muerte son inminentes

Titanizados mundos estrellados
colman los universos azufrados
De los cuáles el planeta de barro
es solo un compañero herido y lejano

Sombra del sol que es sombra de su creador
Un boquete dejado en el espacio...
Órbita surcada por miasmas
de efluvios fantasma 

Astro-zombie-radioactivo
cementerio abandonado
ciego al horror de su propio espanto
al macabro caos desolado de quebranto