03 marzo

Kiríllov


En tiempos remotos,
    no se sabe para qué 
           habián construido
                 con piedra basta,
                     sin labrar, una gruta

             Su pálido matiz era igual
           al rostro de una difunta 
         que tiende a desaparecer,
       transparece sin resistir 

   La gruta hacía ya tiempo se
 había deshecho y
pulverizado  

No es amor, oh!
  es algo más elevado 
 



sed de ruinas

-demonios-

 Estoy bailando desnudo ante el bien y el mal 
En el apocalipsis el Ángel jura que ya no existira el tiempo 
los apetitos son bestiales, se visten de cilicio, 
hablan con voz humana, hablan con voz muda
execran su existencia, fugaces deleites corporales 
doraduras de terciopelo rojo desdorados

Delicada orquídea negra, el hombre a la deriba 
corazón sin entrañas, alma enlazada a un cuerpo sin vida
el alma que nada quiere, quiere nada 
huir de la confusión, limpiarse la cabeza 
en tanto una lágrima congelada 
vuelve a cerrarse en la niebla 

Niño muerto en mis brazos muertos
reino inabarcable, reino de falsos fantasmas 
convertir el vacío en don
no habrá más nacimientos 
en la noche del amor:
el dar y el recibir desaparecen