01 julio

fuego en el aire


Peregrine a través de las
ciudades, de pueblos
incendiados, a través de
los hierros y su inflicción,
a través de las crueldades
de los caminos
Durmiendo en los valles,
apartado en las rocas y
cuevas de interior laberíntico,
entre acequias congeladas
de redoblado silencio,
al pie de prodigiosas montañas
como templos contra el crepúsculo,
que incineraron
aquello que quiero, que debo
y que puedo, carbonizándome
con su distancia íntima
e inmensa, donde volverse olvido,
donde volverse del exilio

Es curioso que me haya tenido
que obligar tanto a llegar
hasta aquí, si he venido a
este mundo para esta sola tarea