Vi en mí cuerpo una reja
de barrotes oxidados
Como lo hizo el primer
hombre
había perdido mi inocencia
y vi el sol muerto, programado
Donde hay aún misterio,
(que no es lícito mirar)
la niebla marca _
la audición de la visión
el muerto sobrevive al muerto
la mirada-faro
de Lázaro despierto
Ortigas de terciopelo lila,
oído prístino tras las ordalías
las armas litúrgicas,
ámbar de la vida