La luz es un préstamo
temporal, un decorado
que se va a desmoronar.
No niega el horror de la asfixia
-ese susurro que desarma
al alma- la convierte en suspiro
de entrega insignia.
Brilla a través, se incendia
desde dentro.
Aguas de uvas.
Aceite de almendro.
Antes del desgarro
Todo era Noche siendo.