-demonios-
Estoy bailando desnudo ante el bien y el mal
En el apocalipsis el Ángel jura que ya no existira el tiempo
los apetitos son bestiales, se visten de cilicio,
hablan con voz humana, hablan con voz muda
execran su existencia, fugaces deleites corporales
doraduras de terciopelo rojo desdorados
Delicada orquídea negra, el hombre a la deriba
corazón sin entrañas, alma enlazada a un cuerpo sin vida
el alma que nada quiere, quiere nada
huir de la confusión, limpiarse la cabeza
en tanto una lágrima congelada
vuelve a cerrarse en la niebla
Niño muerto en mis brazos muertos
reino inabarcable, reino de falsos fantasmas
convertir el vacío en don
no habrá más nacimientos
en la noche del amor:
el dar y el recibir desaparecen