"podremos conseguir de
forma inefable y desconocida
las cosas inefables y desconocidas"
El poema solo
se abre en la Cruz
El ermitaño será poseído
bajo la luna sin otra luz
La noche ha embarcado
en él para que pruebe
la fuente sellada
de la cuál nadie bebe
Las armas de los verdugos
en sus manos se deshacen
Al mundo entero tan
extranjero subyace
La memoria de
su dulce nombre
Velambre visible para
cosas invisibles,
Las aguas de Siloé
precediéndo la llegada
jamás terminan solas
en el eco que se apaga