09 febrero

los cuervos de van Gogh

Aburrido como Mme. Bovary
Derrite el sol de los
mortales un cristal nazarí
Con unas gotas de
oscuridad este mundo
se vacía de su realidad

Con perlas negras
apagan el ocaso de la tierra
Que la fragilidad los despierte
Consumiéndose los unos
en los otros, se convierte
este deshacer en deshacerse

Una epidemia espiritual
ceremonia en las tinieblas
Tiranicida las desachas diablas
En el teatro del misterio
hay «una segunda vida»
todo rima y ritma con suicida

No hay nada que conseguir,
ni nadie a quien desear, además
todo aquello que embriaga,
ya no embriaga más
Se ensanchan las estrecheces

Alguien llama? No, no era nadie,
beodeces...
Alguien viene a interrumpir?
No, es tiempo desnudo
Felicidad de borde filoso
sobre la docilidad inmóvil
del cuello espinudo
y la hermosa rosa negra derramada
sobre el pecho inválido 

En el paroxismo del deleite,
te pusiste pálido!?
Shh tranquilo... vas bien,
te estás transformando
para ser lo que sos
Van Gogh soltó
sus cuervos renegridos:
La rosa y el derramarse
de la rosa que ha huído