20 abril

Tántalo en el Tártaro

Cerca de las ramas muertas
que se agitan sin voz
los noctumbrios pájaros
han callado su canto
Un ataúd que desaparece
en la fosa enguantò
el rígido espinazo
volviéndolo portavoz 

La oscuridad se vuelve
invisible a la luz, como en
la madrugada el lobisón
Las cigarras de Anacreonte,
sin sangre ni dolor, son
el espectro inmutable
escarbándose los ojos,
del fiel Sansón
en aquél lugar donde la
tiniebla es la luz, nunca la razón 

El vino para él se ha
transformado en vinagre
Tántalo en el Tártaro
contempla su piedra
tanto mas teme cuanto
menos la contempla
un abismo alterado
donde el miedo amilagre

Arriba, en la superficie,
vientos manantiales
el sol quema la flora con
su fuego de diciembre
el Titán del Etna* quema
la ilusión en el corazón
del hombre
donde un ser helado
se muestra en
secuencias cementeriales


*la referencia "Titán del Etna"
alude a Empédocles,
un filósofo griego antiguo
que se lanzó al cráter del
volcán Etna en un acto
de sacrificio, para demostrar
su inmortalidad