— príncipe de algo que ya no existe,
navegante de lo invisible-
en la noche transinvernada-
la tiniebla se vuelve herida abierta
Los nombres no separan
las cosas de su sombra.
Una piedra al fondo de un pozo
se hunde sin que nadie pueda verla —
sangrando en tiempo real
el fin no es simple final.
oficia solo, en la noche,
sobre su propio fondo
la deuda de nuestra fragilidad