05 enero

Tempestarii (o nuberos)

Inconcebible tenebrosidad
de la inconcebible noche
El yermo de la divinidad
se opone al aquí y al ahora

"tropezó con el dragón
al huir de la serpiente"
los mismos lindes de la locura
se desnucan al caer, crack!

En mí espíritu se alumbra una hoguera,
es lo que bebe la sangre de mí corazón
adonde han de descender las almas;
en el tormento, el hastío, el desamparo

Una montaña horrorosa de furia,
un abismo secreto de
anonimidad y enajenación, enuncia y anuncia 

El vientre de un monstruo,
que nos va tragando y absorbiendo
Es sueño de muerte que aparenta vida,
horror sagrado, desfoga flamígeras tus ansías

En algún tiempo o lugar
el arte del estremecimiento,
exaltado hasta lo excesivo,
es como un fuego ausente

El primero en despertar fue el miedo,
antes que las formas, que los trasgos
y el daimon, fue el miedo

Concebido antes de concebir
lo que parecía existir, muestra
su inexistencia
 
Un pez enorme comienza a hacerse visible,
la punta de la cola gigante sobre la superficie
el vacío sólo puede amar al vacío

Hoy por vez primera me ví al espejo y me reconocí:
era sin forma!