Cártago está en llamas,
convulsiones magmáticas,
Una cría de espantadas
ratas agonizaba, Niobe petrificaba
cinturones de cilicio
La urdimbre hirviente
hace del juglar, algo casi extraño,
opera buffa, fantástico raiceo
De los versos de Gonzalo de Berceo
un estrambótico y vulgar choriceo
Yo soy el tenebroso,
sol negro sin desdoble
Nuestra herencia era una red
de pasajes al silencio sin nombre
Del otro lado del reflejo
se ven las cosas sin su doble
El arco iris está a punto
de desvanecerse, su distancia
cercana está espiando para adentro
... esa es su mortificada grazia inmobile