Al cerrar los ojos ví
tus cabellos sueltos,
Ví como sus ondas
encadenaban al viento
que te enlazaba
Vagando solitaria ibas
errante, con los pies
desnudos necrosabas
una corona sangrienta
en las manos olvidada
Los pájaros del mundo
te hablaban de miedo
en tus retinas mortal
veneno relucías,
eran dos llamas
El maquillaje corrido
por toda la cara
densas sombras en los ojos
con hiel iban mezcladas
Eras como un ave con las alas
mutiladas por agudas garras
que aún volaba aunque
se arrastrara
En medio de la visión
el aire me faltaba, al igual
que un instrumento roto,
una melodía mendiga
de miseria me asfixiaba
Y a lo lejos un gorrión viejo
y un zorzal azur me aluzaban
a la sombra de un suicidio
que comenzaba