Elevé mis ojos hacia
la Pléyade constelada,
se encontraba en el aire
quién pensara
que al desierto fuera
sentenciada!
Que placer eterno es
una cosa bella
Tiembla su mano astricta
y a las naves al suspirar
naufragar les dicta
Sélene un círculo presenta
tiembla su fría figura
tiembla el vértigo que ciega
el agua que refresca
Ya lanza a las nubes
la espuma de su cerveza!
Elevé mis ojos hacia
la Pléyade constelada,
descendiéndola de nuevo
para clavarla en mí mirada