29 octubre

Árboles en la lluvia

 Árboles en la lluvia
Negras puertas, duelan
al fin duelan soñando
exasperada inminencia
entuertos de ramas
saludan para ocultarse
al descubierto
Rueda de suplicio del
universo desgajada de
la cabeza de Júpiter es
Minerva derramada

Mí rostro era mí velo
mí rostro hecho polvo
encenizado, era mí ruego
Los deseos son recuerdos,
presentimientos de
compartidos juegos
Y yo, toda la noche oí
el lamento de los gatos
que morí sombríamente
ellos mismos, pobres mininos
pantanos fulgentes 

Me fui antes de que me
hubiera ido, el sándalo
preludia el conjuro de la
piedra de Tándalo, que todo
lo deslavaza,
Rumor del cilicio rumor
de renuncia falso
escepticismo, rudas rimas
de una gota de amor
blanca que en la tarde
se despedaza

Que cuando tiren la piedra,
la piedra se vuelta una
croissant azucarada
encontré mí casa, mí casa
en la intemperie
guardada