Entre trueno y trueno contá
hasta diez
y sí no llega... contá hasta
cien
Las campanas han hendido
el aire nueve veces...diez!
El rayo que había sido
Ángel, destello diluído
cae tocando fondo, en
el viento se ha perdido,
en el estallido
Es la hora del alma, y el
pequeño cuerpo herido,
pide tiritando valentía
por tener miedo, pero
el miedo
subsistía
Sus pupilas por otros
ojos influidos ven
los halcones devorantes
a los rayos ofrecidos
Entre trueno y trueno contá
hasta diez
y sí no se oye... no te
azores, es que el
alma ha huido
sin loadores