29 noviembre

el muerto enamorado

Mí nombre no es mí nombre,
es el pseudónimo de una difunta
qué me hiela el ánima, un expósito
o alma en pena que me anhela 

Ahora llevó puesto el hábito del otro lado,
mí vida fue arrancada por más que entienda que camino;

como impregnado en filtros mágicos,
que respiro, parpadeo y agito las manitas al viento
soy el muerto 

Asi me hallo en una encrucijada suicidado,
junto a los espíritus del mal, a mí destierro reducido,
no gustando de la vida, ni al mundo
de los muertos conducido 

Con todo, sin embargo, sin pavura
siento la púrpura de las sombras en agraz,
El Phasis cantando a la vera una canción
que solo nosotros podemos oír verdadera 

del condenado enviado a las tinieblas es gran solaz,
la noche de eterno espanto funesto
yo encuentro el voraz incendio en mí fogón,
sé que el resto es ilusión 

Será ella quién me invoca de sus ansias
y mí apariencia anima en esa imitación de la vida,
allá en la tierra baldía? 

Ventrílocua hierática, triple Hécate titiritera,
aullar a un cadáver harías macabra hechicera?
Inmolaré las victimas sagradas y luego en el
caldero hervirá la matanza cometida?
O será la pesadilla de ella, la que suscitó y me suscita,
de creerse que está viva?

A está Diana sepulcral me consagro en un segundo
la más hermosa de todas las muertas del inframundo
Al fin tal infausto enlace me atraviesa!
Cuánto siento tu mágica voz, cuánto siento y ya no duele,
triste y fatídica sombra tu mortífera belleza!