El amor es el enlace de dos poesías atadura de dos ensoñaciones lunares que en un mismo onirismo interno se entretejen:
Un árbol perdido en la soledad, soñador exangüe y peregrino
dormita bajo la nieve fríamente...
Sueña con una palmera, sirena en medio de la arena, perdida en la soledad del desierto ardiente
Ella adormecida sobre la invernada copa del árbol muriente antes que de rosas negras su fuste se ensangriente
ha hecho crecer rosales por todo lo alto hasta que sus exuberantes palmas que el sueño de muerte ensalma vinieron a nacer como rosas siempreverde