18 marzo

horizontes de hiedra

De tanto andar solitarios
entre libros
mis ojos resecos, rojizos,
se suicidaron antes que yo
no queriendo ser esclavos
de un esclavo 

Sus tristes bolsitas vacías
arrastradas por las breñas giran
en los terrenos baldíos
donde a ráfagas, el viento es
director del funeral,
entre ladridos de perros sarnosos
desacordes terribles de
sombrías aves nocturnas 

Pobres mis ojos arrancados pedazo
a pedazo, desde que de las
cuencas sangrientas han saltado
vagando errantes van
como bichos pisoteados

Aprendiendo a leer un lenguaje
de otro mundo
a través de oscuras brechas
que sobre el azul ostentan
bordados granulados,
horizontes de hiedra *

Mis ojos, pobres ojos frenéticos!
Hijos de la mirada efímera, quisieron
ver otra cosa fría... fría!...
De la torpe mortalidad
ningún color conservan
embelleciendo así, lo que no era bello

Siguen al rostro de la
noche apuntando y a las estrellas
y a la luna, que cubiertas
con un manto,
de su brillo reluciente
también se van vaciando


*En algunas culturas, la hiedra representa la inmortalidad, ya que además de poder vivir mucho tiempo, continúa creciendo incluso después de que la planta original haya muerto