Se ha escupido frente a la faz de tu hogar
En las cavernas del océano y
la tierra donde el viento es ajeno
y el agua no agita
Se marchita la aflicción
sobre la arena
cada vez que la lluvia trepita
Se ha escupido sobre la risa de tu hijita
Eco, voz sin cuerpo, de las confidencias testigo
Compañera de los solitarios
Mendiga del mendigo
Designio de nieve derretida acaso
un poco de lluvia caída de los cielos
se vertía sobre tu vaso
He maldecido tu frente, tu vientre, tu vida
Del espíritu en el barro
flota el propio corazón
En ese bosque umbrío
donde el macho
cabrío se faena
Se ha escupido sobre tu descendencia
Grande es en sí mismo
el brutal sacrificio
Y nosotros mitad
polvo mitad cyborg
creyéndonos los dueños
esperamos el solsticio