Sauce siniestro, tus hojas cortan
el sol como la noche, tus hojas de
otoño moribundas sin movimiento se
adhiéren a las ramas que más quieren
Ocultame bajo tu sombra, que aterida
parece volcar sobre mí su solombría
el vino negro, cuajado y esquelético
de la vida vencida que huye espavorida