28 octubre

infinitos (en lo Eterno)

Somos más astilla
que arquitectura
escindida del navío va la
astilla merced a la deriva 
Rehundida tristura,
ahogándose y volviendo
a surgir estremecida

su vida es como la nuestra,
pura muerte fragmentada
arrastrada por el cieno
del riachuelo, olvidada

El hombre no se diferencia
del león, ni el olvido del panteón
La astilla no se diferencia
del navío, ni este del río
incontables figuras e
infinitos, en lo Eterno