Cuando estés desnudo
(sin las vestiduras-murientes
que te cubrían)
cuando el gesto es mucho más simple,
más tierno y brilla una lágrima
que se acuerda de los cielos
. . .
En lo más inerte, en lo más profano.
En la piedra de la mazmorra,
en la madera del cadalso-
se coloca el candelabro,
se apagan las velas
preservado dentro de la oscuridad
- el lirio blanco en la caja negra.