El ebrio cree que está lleno.
Se tambalea de consuelo
en consuelo,
cree que tiene suficiente vino.
(Solo Satán sabe el latir sutil
de las íntimas bodegas/
del espacio de los cuerpos)
Se tambalea de consuelo
en consuelo,
-finas copas de tallo alto-
El defecto de la coraza
-su dulzura siniestra-
hace vomitar de sí misma
la luz descompuesta.—