24 noviembre

A denial, a denial

El nirvana es una negación,
el encanto de los cuentos
de fantasmas, vago
embeleco
No pertenecer al círculo de
nuestra realidad visible
Afuera el viento, el frío, la
oscuridad, eran su casa
por despecho 

Oiremos a nuestro
particular visitante? Es posible,
si oírlo fueran voces trizadas
Que después se ahilan
tiemblan imantadas
y al fin se apagan

Desvanecido el sentido
primigenio, una serie de
cosas extrañas: conjuros,
sortilegios, la exaltación,
el éxtasis, el estrago 

Caricatura de miedo apócrifo,
qué es eso que llamamos
amargo trago?
La oscuridad sentida con
tanta más fuerza cuanto
menos se la mira

Es más, mucho más que
pavor demoníaco
el amor es odio extinguido,
se decía,
conturba y trastorna con su
brebaje dionisíaco

Cómo una parturienta abortada,
dentro de su madre odiada,
La repetición de la palabra afán,
detiene y distancia a la desamada 

El punto de partida fue pura magia,
porqué la magia pura
son fuerzas abiertas,
al igual que las cruces y
los derroteros de los que habían partido
Posesión o el ser poseído,
como los toreros que en la
orgía de sangre han caído