En la rosa marchita de mí
sepulcro la suciedad de las
aves confunde la muerte
con el amor
El origen no está en lo
originado, lo lleva en sí
como un atavismo
apenas impregnado
Oís y ves aquello que era
y se oyó en vos, incluso
antes de que la vista y el
oído fueran
Es el momento
concomitante, la
sensación de algo real
se agita,
Charlotte Corday, primaria e
inmediata, urde y palpita
Gata que caza un rayo de
luz, su marcha es grácil y
refinada
Gata que duerme en
un rincón tan pura y
transfigurada
Amigos declarados o
secretos morir
comprenden,
acercándose por la noche,
igual que Nicodemo
sencilla mente
Como la electricidad
acumulada, cautiva,
soy un muerto, mí
emblema es el suicidio
Una descarga sobre el
desierto que se ha disuelto