"La campana suena por
aquel que piensa que ella
suena por él"
Antes que fuera el mundo
verde fruta vedada era
fuente escondida
un ser en sí, no un ser para
la humanidad
su perdición y su salvación
Vanidad del vientre
infecundo, Cuando empezó
el infortunio?
Ver es una ceguera
precediéndome,
y tu voz, espantapájaros
a mí callar escondido,
llamándome
El hombre desconoce su
propio bien, hacer o dejar
de hacer?
Su negro calabozo
infestado de bazofia de
ratas, de heces y
su muerte de herejes
La única propiedad que van
a conservar es no tener
nada propio que desear
El gusto a cenizas en el
paladar, sin saber, era
lo único que la vida le
permitía tolerar
Había visto los tres
mundos sumidos en el
sueño ponzoñoso
Se ha quedado sin ojos,
se los comieron las furias,
desorbitadas en ellos
mismos reflejadas
Origen y fruto al mismo
tiempo? no creo...
Se apego demasiado a su
sustancia y ahora es ante
la fealdad, lo feo
Las apariciones en los
bosques, in pártibus
infidélium,
aglomeradas alrededor del
grito de la hoguera
que las volutas de los
volcanes encendiera
De engendrar y ser
engendrado basta
aniquilarse
La grandeza y la miseria de
su destino,
un lugar donde
abandonarse...