01 abril

Hay ramas que se rompen en la tormenta

Hay ramas que se rompen
en la tormenta
como el filo de
un cuchillo en el altar.

Hay láminas de oro estiradas
hasta la transparencia.
La mano propia es siempre
más fiel que la ajena.

No hay interlineado en el
libro de la disolución,
el límite, la caída,
es su condición.