Muerte desdentada,
rompecabezas de mármol,
cada pieza pesada,
antigua, de siglos cargada.
No muerde-
no reina- no aterra.
Del pedestal del terror
fuiste bajada.
Ya no sos mi dueña — sos mi salida
cuando Dios me llama a casa.
Sos mi amiga, mi amiga
para la vida sin orillas.