Los demonios proyectan
sus diapositivas
Usan un sonido, un olor
o un recuerdo
Llenan el aire mental con
ruidos sobre el futuro incierto
Gran pesadez en los párpados,
continuados bostezos mortales
El cuerpo inactivo,
los sentidos apagados
Son el gancho donde colgar
sus imágenes bestiales
Una coreografía de engaños.
El vino de los dragones beleños
emborracha de mundos
imaginarios entresueños
El oro se ha mezclado con la arena.
El ladrón entra por la puerta trasera
El colapso de la percepción disuena