Un gato corre tras las palomas
en una calle desierta
Una sucesión de formas
que nacen muertas
No es una ilusión del sueño, sino
una visión de la realidad despojada
Ser el agua que corre
Zebedeo en su barca vacíada
La cara de lo que no es de aquí,
asomada
La Existencia como Ofrenda
La sal de la finitud calmada
cualquier viento de peste
que nos arrastra.