Proferir una palabra primordial
sale del silencio del oír
a un oír más glaciar.
Puro velo de otra cosa
linfa de ensueño,
fresco rocío Navideño.
Tu boca es la boca de tus muertos
un beso a la piedra de los afectos.
A donde mira tú alma todo el día,
puro fuego helado,
una comida para los que no respiran.