Un detalle sútil de púrpura
sobre el fondo blanco,
cruza el cancel del amanecer.
Un adorno efímero sobre el
secreto del alma fiel a la escasez
La imaginación no crea la sed,
es su ánfora,
Espíritus Angélicos
cantándole a Góngora.
Aduaneras del espíritu, pupilas
todavía ensangrentadas,
sin la mediación de la belleza
son pulverizadas.